Capítulo 7: Mantenimiento - Manual Uruguay
Índice de contenido
- 1. Consejos para el mantenimiento del vehículo
- 2. Antes de poner en marcha el motor
- 3. Controles de niveles esenciales
- 4. Luces y señalización óptica
- 5. El tacómetro y el uso correcto del motor
- 6. Sistema de suspensión
- 7. Aspectos generales de mecánica del vehículo
- 8. Motor
- 9. Sistemas componentes del motor
- 10. Equipos eléctricos
- 11. Transmisión
- 12. Sistema de dirección
- 13. Neumáticos
1. Consejos para el mantenimiento del vehículo
El mantenimiento preventivo es una parte clave de la conducción profesional. Un vehículo en buen estado frena mejor, mantiene la estabilidad y reduce el riesgo de averías en ruta.
No se trata de “ser mecánico”, sino de revisar lo básico, detectar señales tempranas y evitar que un problema simple termine en un siniestro o una detención peligrosa.
1.1. Refrigeración: nivel y control del sistema
Examiná el nivel del líquido refrigerante con el motor frío en el vaso de expansión. El nivel debe mantenerse entre el mínimo y el máximo.
Si notás que el nivel baja frecuentemente, puede existir una fuga o un consumo anormal, y conviene revisarlo antes de salir a ruta.
1.2. Correa, bomba y riesgo de sobrecalentamiento
Inspeccioná el estado de la correa cuando sea accesible. Si patina, está floja o se rompe, puede fallar la refrigeración porque la bomba de agua deja de moverse, provocando sobrecalentamiento del motor.
1.3. Cambio de refrigerante según fabricante
El líquido refrigerante debe reemplazarse en todo el circuito con un producto compuesto, siguiendo las instrucciones del fabricante.
En invierno, tené en cuenta el grado de congelación según la temperatura, para elegir el producto adecuado y evitar problemas en el sistema.
Clave de seguridad: el refrigerante se revisa con motor frío y en el vaso de expansión.
Peligro: si abrís el circuito con el motor caliente, podés sufrir quemaduras por presión y temperatura.
Señal de alerta: si la aguja de temperatura sube, no lo ignores: bajá exigencia y buscá un lugar seguro para detenerte.
2. Antes de poner en marcha el motor
Antes de arrancar, es buena práctica dar una vuelta alrededor del vehículo para detectar irregularidades visibles. Este control rápido te puede evitar un problema grande en carretera.
2.1. Revisión exterior rápida
- Neumáticos: estado general y especialmente los laterales (cortes, globos, deformaciones).
- Fugas o pérdidas: manchas en el suelo o humedad en componentes.
- Ruidos de aire: posibles fugas (importante en sistemas neumáticos).
- Luces: que estén completas y en buen estado.
2.2. En camiones y conjuntos con remolque
En camiones, además se debe verificar el estado de los dispositivos de enganche y de los elementos visibles del remolque (conexiones, fijaciones, accesorios y señalización).
2.3. Limpia parabrisas y pulverizadores
Comprobá el estado de los limpiaparabrisas y pulverizadores. Una mala visibilidad puede transformarse en un riesgo serio con lluvia, barro o salpicaduras.
Consejo práctico: una revisión rápida te toma pocos minutos y evita salir con una rueda dañada, una luz apagada o una pérdida que después te obliga a detenerte en un lugar inseguro.
En examen: suelen preguntar controles básicos antes de circular, especialmente neumáticos, luces y niveles.
3. Controles de niveles esenciales
Los niveles se revisan con el vehículo en condiciones correctas para no obtener mediciones falsas. Si revisás con motor caliente o en pendiente, el valor puede engañarte.
3.1. Nivel de aceite
- Se debe comprobar con el motor frío y el vehículo en llano.
- El nivel debe estar entre mínimo y máximo.
- Si hay que añadir, debe ser aceite del mismo tipo y calidad, cuidando que la viscosidad sea la misma.
- También hay que observar el desgaste por el uso y la capacidad de lubricación del aceite.
3.2. Nivel de líquido refrigerante
- Debe comprobarse con el motor frío.
- El nivel debe estar entre mínimo y máximo.
Si necesitás rellenar, hacelo por el vaso de expansión, pero nunca con el motor caliente y evitando usar solo agua, por el riesgo y por el funcionamiento del sistema.
3.3. Correas, manguitos y fugas
- Verificar el estado de correas, manguitos y posibles fugas cuando sea accesible.
- Asegurarse de que no haya grietas ni cortes que ameriten sustitución.
- Constatar que el manómetro mantenga una presión constante si el sistema lo indica.
- Comprobar tensión de correas con una presión suave de los dedos cuando corresponda.
Riesgo real: una correa dañada o una fuga pequeña pueden terminar en sobrecalentamiento y detención en ruta.
Acción segura: si detectás pérdida importante o temperatura anormal, lo correcto es detenerte en un lugar seguro y pedir asistencia.
4. Luces y señalización óptica
Las luces cumplen dos funciones: ayudarte a ver y permitir que otros te vean. En conducción profesional esto es todavía más importante por el tamaño del vehículo y los puntos ciegos que generan.
4.1. Qué revisar antes de salir
- Verificar el estado y la limpieza de las luces.
- La suciedad en los focos puede disminuir su eficacia a menos de la mitad.
- Comprobar el funcionamiento de los indicadores del panel al accionar el contacto con el motor apagado.
5. El tacómetro y el uso correcto del motor
El tacómetro ayuda a entender en qué rango trabaja el motor. Conducir en la zona adecuada mejora el rendimiento, reduce el consumo y evita daños.
5.1. Zona verde
- Señala el mayor rendimiento del motor y el empuje más eficiente.
- Abarca el inicio del par máximo y el final del mismo.
- El consumo se mide según la potencia obtenida.
- El menor consumo suele estar en el punto más bajo de la zona verde.
- A menos revoluciones, menor uso de potencia.
5.2. Zona roja
Indica la zona peligrosa. El exceso de revoluciones puede provocar daños en el motor y un aumento considerable del consumo.
Clave práctica: para cuidar motor y consumo, evitá exigir el motor en zona roja.
En carga: el objetivo no es “ir rápido”, sino mantener un régimen estable y seguro para el conjunto.
6. Sistema de suspensión
El sistema de suspensión mantiene las ruedas en contacto con el suelo y evita que las irregularidades del terreno se trasladen bruscamente al interior del vehículo.
Su función principal es mantener la estabilidad, absorber irregularidades, evitar daños en carrocería y lograr una marcha más controlada.
6.1. Qué la deteriora más rápido
La suspensión se deteriora con mayor rapidez cuando el vehículo circula en condiciones exigentes: calzada en mal estado, carga elevada, velocidad inadecuada y acciones bruscas (frenadas o giros agresivos).
6.2. Consecuencias de una suspensión en mal estado
- Aumenta la distancia de frenado.
- Se producen balanceos en carrocería en curvas y frenadas.
- Desgaste irregular de neumáticos y menor adherencia, especialmente en mojado.
- Aumenta la fatiga del conductor por vibraciones y menor control.
- Luces inestables que pueden incluso deslumbrar.
Idea de seguridad: suspensión + neumáticos + frenos trabajan juntos. Si uno falla, se afecta el control total del vehículo.
Señal típica: rebote excesivo, volante inestable o desgaste raro en neumáticos suele indicar problema de suspensión o alineación.
7. Aspectos generales de mecánica del vehículo
El movimiento autónomo del vehículo se logra por varios sistemas trabajando en conjunto. El motor genera energía, pero el resto de sistemas permiten controlarla, transmitirla y detener el vehículo de forma segura.
7.1. Sistemas principales que todo conductor profesional debe entender
- Motor: genera la energía mecánica.
- Transmisión: lleva el movimiento a las ruedas.
- Suspensión: estabilidad y contacto con el suelo.
- Dirección: orientación precisa del vehículo.
- Frenos: desaceleración y detención segura.
- Neumáticos: sostienen peso y dan adherencia.
- Chasis: estructura del vehículo.
8. Motor
El motor provee la energía mecánica para el desplazamiento y necesita sistemas de alimentación, distribución, lubricación y refrigeración para funcionar correctamente.
8.1. Motores y tipos de energía
- Explosión: nafta, gas u otras mezclas.
- Combustión: diésel.
- Eléctrico e híbrido: combinación térmico + eléctrico.
8.2. Ciclo de 4 tiempos
El ciclo de un motor de 4 tiempos incluye: admisión, compresión, combustión y escape.
8.3. Funcionamiento del motor diésel
El motor diésel succiona solo aire, lo comprime a alta presión y luego inyecta combustible, provocando la combustión. Su relación de compresión es mayor que en motores de nafta.
8.4. Elementos fijos y móviles
Los elementos fijos forman la estructura externa y los móviles convierten la energía química en mecánica.
- Fijos: bloque, tapa de bloque, cilindros, cárter y juntas.
- Móviles: pistones, bielas, cigüeñal, válvulas, árbol de levas y volante de inercia.
9. Sistemas componentes del motor
Estos sistemas permiten que el motor funcione con rendimiento, seguridad y durabilidad. Un fallo en cualquiera puede generar pérdida de potencia, consumo alto o daño mecánico.
9.1. Sistema de distribución
Regula la entrada de elementos necesarios para la combustión y la salida de gases residuales. Incluye válvulas, árbol de levas y elementos asociados.
9.2. Sistema de alimentación
Permite que al motor le llegue combustible y aire. En motores diésel el combustible se envía a presión elevada mediante una bomba, y se pulveriza por los inyectores.
Desperfectos en inyectores, bomba o presencia de aire en cañerías pueden generar una mala inyección y un funcionamiento irregular.
La sobrealimentación es común en diésel para incrementar potencia útil, introduciendo mayor masa de aire y mejorando combustión.
9.3. Sistema de lubricación
Reduce fricción entre superficies metálicas, disminuye desgaste y también ayuda a refrigerar. El aceite circula impulsado por una bomba y pasa por filtros que retienen impurezas.
Es necesario cambiar aceite y filtro regularmente para conservar la lubricación. La medición correcta se hace en piso horizontal, con motor frío.
Para cambios, conviene que el motor esté caliente para que el aceite drene mejor al estar más diluido.
9.4. Sistema de refrigeración
Expulsa parte del calor producido para mantener la temperatura adecuada del motor. La forma más utilizada es por líquido refrigerante, que circula por cámaras, culata y cilindros.
Sus componentes principales incluyen radiador, bomba de agua, ventilador y termostato.
El refrigerante se compone de agua destilada y anticongelante, y debe mantenerse en niveles correctos para evitar sobrecalentamiento.
Resumen para el examen: antes de salir revisá neumáticos, luces, escobillas, pérdidas y niveles (aceite y refrigerante).
Conducción profesional: con carga, el vehículo exige más: aumentá distancia de seguridad y evitá maniobras bruscas para cuidar mecánica y estabilidad.
Regla final: mantenimiento básico + conducción suave = menos fallas y más seguridad.
10. Equipos eléctricos
Los equipos eléctricos permiten puesta en marcha, iluminación y funcionamiento general. El estado de batería y conexiones influye directamente en la confiabilidad del vehículo.
10.1. Batería: cuidado y manipulación
La batería almacena energía química que se transforma en electricidad. Conviene mantener sus bornes limpios y protegidos para evitar corrosión.
Al desmontar una batería, primero se quita el cable conectado a tierra (masa). Para montarla, se hace al revés: el cable a tierra (masa) se conecta al final.
11. Transmisión
Su función es transferir el movimiento desde el motor (cigüeñal) a las ruedas motrices. Los componentes dependen de la disposición del motor y de qué ruedas sean motrices.
11.1. Elementos importantes
- Embrague: acopla y desacopla el movimiento del motor a la caja de cambios.
- Caja de cambios: adapta fuerza y velocidad según marcha.
- Árbol de transmisión: traspasa movimiento al diferencial cuando corresponde.
- Diferencial: regula el giro de las ruedas del mismo eje en curvas.
12. Sistema de dirección
Está compuesto por mecanismos que orientan las ruedas con suavidad, seguridad y precisión. Puede contar con servodirección para disminuir esfuerzo del conductor.
12.1. Si el vehículo se va hacia un lado
- Neumáticos delanteros desgastados o inflados de forma desigual.
- Falta o exceso de convergencia.
- Suspensión en mal estado.
- Ángulo de caída desigual.
12.2. Si la dirección está dura
- Baja presión de inflado en ruedas.
- Suspensión deteriorada.
- Ángulos de caída desprolijos.
- Articulaciones defectuosas del sistema de dirección.
13. Neumáticos
Los neumáticos sostienen el peso del vehículo, absorben irregularidades y ofrecen resistencia al deslizamiento. Son determinantes en adherencia, frenado y estabilidad.
13.1. Código de tamaño del neumático
Un ejemplo: 195/65R15 corresponde a:
- 195 mm de ancho de sección.
- 65% de relación entre la altura y el ancho.
- 15 pulgadas de diámetro del aro.
13.2. Profundidad mínima y desgaste
La banda de rodamiento debe tener una profundidad no menor a 1,6 mm. El desgaste puede acelerarse por velocidad, presión incorrecta, clima, carga, alineación y balanceo.